jueves 1 de octubre de 2009

BARRA, SALA Y TERRAZA. LOS PRECIOS PUEDEN VARIAR.


Muchos españoles regresan de Francia escandalizados por los precios de las bebidas en bares, cafeterías y restaurantes. Hay que tener claro que mientras en España los establecimientos de hostelería forman parte de la idiosincrasia nacional y la gente se pasa media vida de bar en bar, en Francia estos sitios son más bien un pequeño lujo y no un lugar que se pueda frecuentar a diario. Digamos que en España los bares son locales de primera necesidad sin los que la vida social se resiente mucho. Obviamente no podemos viajar a otro país y pedir que las cosas sean iguales que donde residimos. Toda vez que los sueldos en Francia son más altos es comprensible que los precios de las consumiciones sean algo más elevados.

Lo importante que debe saber el turista es que sentarse en una mesa dentro del local o en la terraza es un plus que casi siempre tiene un pequeño suplemento, el cual podemos ahorrarnos tomando la consumición en la barra, a la que se le denomina "comptoir". Las mesas de dentro se consideran "salle" y las de fuera "terrasse". Claro está que lo que se cobra en terraza incluye el concepto de apalanque durante un buen rato. Las mejores terrazas de las ciudades más turísticas ostentan precios agresivamente caros porque se pueden permitir el lujo de cobrar un café a tres o más euros ya que renuevan diariamente la clientela. Los lujos se pagan y sentarse eleva la factura. Ojo porque no siempre los precios suben en todos los bares de Francia si nos sentamos fuera, pero si lo que queremos es un refresco símplemente, hay que tomarlo en barra para evitar sorpresas.

En Italia los precios de las terrazas pueden rayar lo criminal y es mejor no arriesgarse por si acaso, puesto que los precios son ocultados sistemáticamente. En Portugal curiosamente el precio es casi idéntico dentro o fuera. Cuidadín con los grandes clavaderos europeos, como las terrazas de las mejores plazas de Praga, que casi se podrían definir como el robo legalizado.

Mejor mirar siempre las listas de precios antes de entrar. Generalmente vale más entrar a un Mc Donalds donde los precios están muy claros y tienen terrazas hasta en la Piazza del Duomo de Milán, con los servicios siempre limpios y tarifas globalizadas que ayudan a soportar mejor los gastos del viaje.

Recuerde el lector que mientras en España el agua mineral se consume a espuertas en el resto del continente se considera una frivolidad pedirla y se paga carilla. Es complicado encontrar agua sin gas en la mayor parte de Europa porque se suele servir gasificada por defecto.
Barra, sala y terraza pueden tener diferentes precios así que mejor ir a lo seguro.