miércoles, 7 de abril de 2010

¿COLCHA O FUNDA NÓRDICA?


Una costumbre muy típica de ciertos países como Alemania y Austria es la de ofrecer fundas nórdicas en las camas de los hoteles. La tendencia comienza a extenderse por el resto del continente y de acuerdo con las preferencias de muchos clientes.

Por lo visto la percepción generalizada es que las colchas convencionales van a la lavandería muy de tarde en tarde mientras que las fundas nórdicas se lavan cada vez que se cambia de cliente o incluso a diario, lo cual garantiza una mayor higiene.

La nórdica parece más adecuada en climas fríos y tiene el inconveniente de que es una única pieza, mientras que la combinación tradicional de sábanas con mantas y colcha permite elegir el grosor de la cobertura en función de gustos y necesidades. También hay que tener en cuenta que durante las horas de sueño el cuerpo necesita un pelín más de calor que en vigilia. Otro tema relacionado es la famosa calefacción de los hoteles, que no pocas veces obliga a ventilar e incluso a dormir con la ventana abierta aunque entren ruidos.

Mis experiencias con la nórdica se limitan a hoteles aunque reconozco que han sido bastante satisfactorias. Desde el punto de vista de las camareras de piso, permiten hacer una cama muy rápidamente. Por otra parte, es muy sencillo cambiar la funda cuando se desgasta y sin gran coste.

Una nórdica no es lo que esperamos en un cinco estrellas pero sí conviene a hoteles de menor categoría. Incluso se podría ofrecer al cliente la opción de elegir el tipo de cobertura que le apetezca, igual que existe la carta de almohadas.

La opinión de los lectores de este blog será agradecida.

4 comentarios:

Toni dijo...

A mi no me gustan nada. Siempre acabo por tener los pies al aire. Supongo que será cuestión de costumbre.

Carlos Andreu dijo...

A mí me agradan pero tienen que ser muy buenos: ligeros, livianos y sobre todo que transpiren bien. El problema es que muchos de los nórdicos de hotel son baratos y axfisian la respiración de lo que hay debajo, con lo que te levantas con el pijama completamente empapado.

mabel dijo...

donde esté un nordico que se quite todo lo demás. Por supuesto tiene que ser bueno, y si la cama está bien hecha y el nordico de la medida correcta no se escapan los pies a no ser que no quieras. No pesan, no sudas, y son mucho más cariñosos que una manta. En cuanto a lo de lavarlos cada vez que haces la cama, me temo que no.

mabel dijo...

Para mi relleno sin duda. No pesan, no dan calor, y normalmente son muy agradables al tacto. Eso si tienen que ser por fuera de algodón aunque el relleno sea sintético, y si es de plumón mejor. Si la cama está bien hecha y bien estirada no hay ninguna diferencia con una cama normal. Pero el relleno tiene que tener la medida correcta, si es pequeño se te escapan los pies.