miércoles, 28 de julio de 2010

CUANDO LOS PASILLOS DEL HOTEL NO TIENEN AIRE ACONDICIONADO


Disfrutar de una temperatura de 22 grados centígrados en una habitación de hotel es toda una bendición cuando en el exterior se sufren 38, sean secos o húmedos. Hoy en día los hoteles de zonas cálidas incorporan esa comodidad incluso en las categorías menos lujosas. No ocurre lo mismo en zonas frescas, donde una ola de calor puede abrasar a cualquiera en dormitorios de hoteles ubicados en comunidades autónomas que sólo exigen aire acondicionado en zonas nobles, por eso de que son cuatro días y no compensa.

Lo malo es cuando te alojas en hoteles con pretensiones elevadas y tienes que sufrir el ahorro de energía que supone la carencia de refrigeración en cualquier lugar que no sea la habitación.

Hoy me toca hablar de los pasillos sin ventilación ni aire acondicionado. Recientemente tuve que sufrir uno de ellos, bastante largo y en el cual la temperatura superaba notablemente la que había en el exterior del edificio. Los cien metros que separaban la puerta del ascensor de la habitación se convertían en una sauna capaz de arruinar la experiencia de la ducha.

Comprendo que los hoteleros quieran ahorrar pero deberán comprender que no se debe obsequiar a los huéspedes con sensaciones desagradables. Después de gastar una fortuna en televisores modernos y mobiliario fantástico, lo menos que uno espera es un chorro de calor aguardando a cada salida de la habitación.

Un caso curioso lo vi en el hotel Jardín Tropical de Tenerife, donde los pasillos están organizados de tal manera que siempre están en sombra o con corrientes de aire, de manera que no hace falta gastar energía para climatizar.

Comprendo que el aire acondicionado pueda faltar en hoteles de una o dos estrellas, pero cuando el hotel aspira a algo, se hace imprescindible que sus pasillos no sean un horno.

2 comentarios:

Toni dijo...

Hay hoteles que son un horno en toda su superficie. Nunca se me olvidará hace más de 10 años en un hotel de Salamanca que tuvimos que dormir con todas las ventanas abiertas en pleno mes de enero tal era el calor que hacía.

Ramón dijo...

Muy curioso.Recientemente estuvimos en un hotel en Andorra donde nos ocurrió justo lo contrario, aire acondicionado en el hall, restaurante y pasillos y entrabas en la habitación y te asabas de calor. Cuando preguntamos en recepción nos dijeron que no estaban obligados a tener aire acondicionado en las habitaciones, nos quedamos muy sorprendidos, porque en montaña en verano también hace mucho calor. Y teníamos que abrir la puerta de la habitación para que entrara un poco el fresquito del pasillo. El hotel sin ser de lujo era de los buenecitos con spa y muchos servicios, vamos que no estoy hablando de un hotel de nivel bajo.
En fin, si la ley lo dice...
Saludos y felicidades por el blog.