martes, 8 de febrero de 2011

POR FAVOR, NO MOLESTAR

Ya sé que la imagen no les va a gustar nada a esos fanáticos de la igualdad, pero responde bastante a la realidad. He visto pocos hombres como camareros de piso y menos mal que escasean, porque no es la pasión por los detalles y la limpieza lo que nos caracteriza a los hombres precisamente.

El caso es que en demasiadas ocasiones el personal de limpieza se toma su trabajo tan en serio que les toca sufrir a los clientes las molestias del ruido matinal. No es raro que nos abran la puerta de la habitación mientras estamos durmiendo o nos llamen a la puerta solo para saber si se puede entrar. La culpa la tenemos los clientes por no poner en la puerta el cartelito de no molestar, del cual nos olvidamos frecuentemente, tanto como para que haya hoteles que ya ni se preocupan en facilitar ese tipo de indicador a sus huéspedes. Particularmente me molestan las tertulias de los camareros de piso frente a mi puerta y me irrita sobremanera que entren en mi habitación mientras estoy dentro. Si se llama a la puerta y el cliente no responde, no es que se haya ido seguramente, sino que puede estar durmiendo plácidamente. No mola nada que te rompan la intimidad solo porque uno debe hacer su trabajo bien.

Esta problemática se da en todo tipo de hoteles y no es cuestión de estrellas. Por cierto que lo que más joroba es llegar a las tres de la tarde y no tener la habitación en condiciones; ahí se ve si hay problemas de personal y si una misma persona tiene que ocuparse de más de veinte dormitorios en una jornada.

Cuando uno está pagando cien euros por dormir no es de recibo que te metan prisa para levantarte...

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