domingo, 2 de octubre de 2011

RAREZAS EN HOTELES. AIRE ACONDICIONADO CENTRALIZADO.

Antiguamente eso del aire acondicionado no existía. Si hacía calor te jorobabas y punto. Si encima te tocaba una habitación abuhardillada la cosa podía ser una auténtica tortura. Pero llegó la modernidad y las cosas cambiaron para siempre. Debía tener yo unos 10 años cuando entré por primera vez en un establecimiento hostelero con el lujo asiático del aire acondicionado; creo que fue en Medina de Rioseco y salí de aquella cafetería con un resfriado descomunal. Supongo que me pasó como a una amiga que llegó a Caracas y durante la primera noche de hotel abusó del aire fresco tanto como para pasar una semana afónica. Para los que somos cantábricos el uso del aire acondicionado en la vida cotidiana se reduce al coche y a los viajes fuera de la zona donde vivimos. Lo complicado es acostumbrarse. En lugares donde se hace inevitable, el personal controla de maravilla y prefiere enfriar primero el dormitorio antes de irse a dormir para desconectar el aparatito durante la noche o programarlo para que se apague a una determinada hora. No es sencillo adaptarse a los cambios de temperatura y por la noche el cuerpo pide un extra de calor.

A lo que vamos. Existen hoteles en España donde la regulación del aire acondicionado no es individual sino centralizada, como ocurre con las tradicionales calefacciones centrales. Inicialmente no parece una buena idea porque se pierde independencia, pero sin embargo la cosa funciona mejor de lo que parece. Por una parte el interior del hotel se refresca con un menor gasto energético, ya que es más sencillo mantener los 22 grados que bajar desde 35 hasta una temperatura aceptable. Por otro lado todas las habitaciones se hallan a la misma temperatura y ya sabemos que si las de al lado están vacías, la refrigeración se complica. Experimenté el sistema en un hotel cercano a Barajas y en otro de Cáceres con resultados muy paradójicos. Pensaba que se trataba de una antigualla pero quedé bastante convencido. Se logra una temperatura conveniente para el cuerpo humano sin recurrir a vientos polares.

Que conste que también es muy importante que los pasillos disfruten del mismo confort que los dormitorios y que la salida de la habitación no implique un golpe de calor. Ojo porque he estado en pasillos de cinco estrellas donde la temperatura subía de 45º y eso no se lo deseo a nadie.

Pues sí, curiosamente el aire acondicionado centralizado no es una chapuza sino una solución eficiente desde el punto de vista energético y del confort.

1 comentario:

Toni dijo...

Por no hablar de lo complicadísimos de entender que son algunos sistemas de aire acondicionado de las habitaciones.