martes, 9 de agosto de 2011

PAGAR POR MEAR

Por lo visto ya los romanos inventaron los servicios higiénicos de pago y dos mil años después hay paises como Alemania donde aliviar la vejiga puede ser toda una odisea en ciertos momentos, ante la escasez de lugares donde mear gratis o incluso mear. No se entiende que en un país de vanguardia tecnológica pongan tantas trabas a la llamada de la naturaleza.

Unos servicios autolimpiables como los de la foto son muy útiles y uno debe aflojar la pasta pero con la seguridad y la comodidad que se espera de una instalación moderna.

Lo malo es cuando acabas de hacer una compra de cien euros en unos grandes almacenes de Wurzburg y te encuentras con que para hacer uso del servicio tienes que pagar. Eso en El Corte Inglés no pasa. Lo malo es cuando no tienes monedas sueltas.

Para rizar el rizo me he encontrado con áreas de servicio de autopistas alemanas donde se pagaban 70 céntimos por una puñetera meada, incluso después de haber repostado.

España no es que se luzca por disponer de servicios higiénicos públicos pero por lo menos hay tropecientos mil bares donde aliviarse a cambio de una consumición y numerosos locales como centros comerciales en los que no te exigen consumir para quedar agustito. Menos mal que siempre nos quedará el Mc Donalds, una garantía absoluta de servicios limpios a escala planetaria.

El problema es cuando necesitas hacer aguas mayores en una ciudad alemana más allá de las ocho de la tarde. El problema puede ser muy grave si la ciudad carece de báteres públicos y encima no hay ningún local de hostelería abierto. Incluso en las estaciones de tren hay que pagar y uno puede acabar muy mal.

En un viaje por Europa hay que calcular un presupuesto específico para gasto en urinarios o bien controlar muy bien los sitios en los que sale gratis mear, lo que a veces es sencillo y en ocasiones una odisea. No tengo problema en pagar por un servicio pero no entiendo que habiendo consumido en un establecimiento tenga que pagar por usar los retretes.

En Portugal no hay problema. Por 60 céntimos tienes un café y el uso de los servicios. En Francia se da la circunstancia de que en hostelería no suele haber servicios separados para señoras y caballeros, con lo que aumenta la demanda para poca oferta, e incluso en brasseries muy elegantes el servicio es minúsculo.

El único detalle elegante y decente que vi en Alemania fue en uno de esos outlets en plan village, donde incluso tenían fuente de agua fresca para los clientes, todo un detallazo. En la estación de trenes de Colonia, en cambio, hay hasta una tarifa en función de lo que se vaya a evacuar...

2 comentarios:

Toni dijo...

Alemania solo la he pisado 2 veces y por unas horas, pero después de viajar algo por Europa, en el único sitio en el que nos hicieron pagar por ir al servicio en un bar o restaurante en el que habíamos consumido fue en un McDonald's de Amsterdam hace un par de meses.

Maria dijo...

Pues allí no se pero en España no lo iba a usar nadie.
De hecho, aquí la gente mea en cualquier parte y eso que es gratis, pues imagino que si tienen que pagar, entonces ya sí que iban a pasar