
Hace ya unos cuantos años que decidí pasar unos días en la zona norte de Italia, aparte de por sus atractivos, por un clima presumiblemente más suave que el del sur del país. Menos mal que cogí un buen hotel al lado de la estación Termini, con aire acondicionado y con un supermercado al lado para comprar botellas de agua mineral en abundancia, porque las temperaturas no bajaban de los 30 grados ni de día ni de noche durante toda la estancia.
Además de visitar la ciudad con calma y detenimiento, tuve la ocasión de ir de compras al outlet de Foxtown en la localidad suiza de Mendrisio e incluso viajé en el tren panorámico Bernina Express desde Tirano hasta Poschiavo. Hubo excursiones a Bérgamo y a otros lugares de la zona. Una de las visitas que más me gustó fue la del lago di Como.
A Como podemos ir en tren con dos empresas diferentes. Desde la estación Termini hay trenes de la compañía ferroviaria estatal Ferrovie dello Stato. Desde la estación Cadorna, más céntrica, salen los trenes de la Ferrovia Milano Nord. En ambos casos se tarda algo más de una hora en el viaje. Podemos ir en un tren y volver en otro para cambiar de paisaje.
Una vez llegados a la ciudad, tenemos la oportunidad de embarcar en un transbordador que nos lleva a Bellagio, población de esas con mucho glamour y donde se puede uno perder por las callejuelas tranquilas. La vuelta a Como es posible hacerla en un microbús interurbano que transita por una carretera en ladera al más puro estilo entre Andorra y los Picos de Europa pero con más mala leche todavía y a toda mecha.
El lago es el tercero de Italia y uno de los mayores de Europa. La profundidad alcanza más de 400 metros, que no está nada mal. La extensión se aproxima a los 150 km cuadrados, pero por su peculiar forma y distribución, resulta más entretenido de ver que el típico lago ovalado. La distancia máxima entre extremos es de 50 km y la mayor anchura se planta en los 4 km. Todo un espectáculo con islita en el medio, que queda muy mona. Ideal para verlo con calma desde el barco.

Por cierto que buscar información sobre Bellagio en internet es una lata porque hay un hotel con ese nombre en Las Vegas y sale por todos lados. El viajero que visite Milán puede reservar un día para esta divertida excursión que no sale cara, siempre que consiga escapar a los encantos de los escaparates de la Via della Spiga o de la la Avenida Montenapoleone, que son de quitar el hipo.
Más información sobre la Ferrovía Milano Nord en Turytrans.
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