domingo, 22 de noviembre de 2015

CÓMO ORGANIZAR UN VIAJE POR EUROPA. ARTÍCULO PARA VIAJEROS IBEROAMERICANOS.

Normalmente cuando preparas un viaje al extranjero acabas visitando las guías elaboradas por otras personas de tu mismo país o bien por otros viajeros cuya lengua entiendas. Hay que reconocer que los ingleses son muy buenos en el tema de orientar al turista. Luego están las ayudas de conocidos y también de foreros especializados, pero siempre queda algo para la imaginación.

No obstante, la información privilegiada siempre la tienen los residentes, a pesar de que ciertos datos referentes a contrastes culturales los aportan los foráneos, ya que ciertos datos que los locales dan por sabidos deben ser advertidos a los visitantes a tiempo, como es el caso de la propina obligatoria en restaurantes estadounidenses o innecesaria en los italianos.

De cara a la preparación de un viaje por Europa y más concretamente por España, pretendo que este artículo sea de ayuda para personas de habla española residentes en América. Inicialmente va dirigido a los que cruzan el charco por primera vez, aunque puede ser útil incluso para los repetidores.

Teniendo en cuenta el elevado coste de los pasajes aéreos, es muy normal que el viajero aproveche su estancia al máximo y la prolongue todo lo posible dentro de lo razonable, ya que el apartado del avión se come la mayor parte del presupuesto y nunca sabemos cuándo podremos volver. Pagar unos mil dólares o más por cada pasaje de ida y vuelta es lo normal, así que hay que exprimir el presupuesto al máximo y el tiempo aún más.

No pretendo que mis sugerencias sean infalibles, pero pueden ser muy útiles.

1. ¿PUEDO RECORRER TODA EUROPA EN MENOS DE UN MES?

Pues sí, por supuesto, pero a costa de pasar mucho tiempo en medios de transporte, andar a toda prisa y quedarse con una imagen muy parcial del continente. Tres días en Londres, París, Roma, Praga y Viena es como pasar tres días en Buenos Aires, Santiago, Caracas y Lima, limitándose únicamente a las capitales y eludiendo los mayores atractivos turísticos del país. Si su propio país necesita más de treinta días para visitarse, imagine un continente entero.

Cuidado porque no toda Europa usa el Euro y en los cambios de moneda siempre se pierde dinero. 

Otra cosa es destinar una semana a cada país y la cosa ya mejora, pero seleccionando únicamente visitas muy concretas. 

Normalmente recomiendo reducir las previsiones y no tener demasiadas ambiciones geográficas.

2. ¿NECESITO UN AUTO DE ALQUILER?

Obviamente si el viajero va a pasar días en capitales grandes, debería descartarlo de inmediato. Naturalmente que individuales y parejas pueden prescindir más cómodamente de tal lujo, mientras que grupos de ocho personas lo necesitarán pero no siempre. Ni en París no en Madrid ni menos aún en Roma se puede mover nadie agusto en auto de alquiler, con enormes gastos de aparcamiento. Por mucho GPS que se use, nunca hay aparcamiento en lo sitios visitados y las agencias de alquiler se ocupan de cobrar las multas de tráfico.

Otra cosa muy distinta es que pensemos en recorrer un único país con detalle. Ahí si puede ser necesario si nos vamos a mover frecuentemente por zonas no urbanas. Hay que considerar las diferencias y peculiaridades de cada país. En Alemania los alquileres son muy baratos, el combustible tiene precios razonables, casi siempre hay un parking y los alemanes conducen muy bien. En Italia ocurre más o menos todo lo contrario, con el añadido de una densidad de población brutal.

Felizmente en Europa existen trenes de alta velocidad y aerolíneas de bajo costo, con lo que los desplazamientos a precio competitivo facilitan mucho las cosas si se reservan con antelación. Puedes visitar Bruselas y Londres desde París en el mismo día y saliendo desde el centro de la ciudad para llegar también al centro.

Si te quedas en Madrid, solo te separan un par de horas de Barcelona en el tren AVE. También existe el mismo tiempo de desplazamiento si se va de Madrid a Valencia, Alicante, Sevilla, Córdoba y Málaga. Los precios no son bajos comprando en el día anterior pero la previsión nos ayuda a conseguir billetes por precios inverosímiles y disfrutando de una experiencia de transporte inexistente en América.

Mucho cuidado porque los pases de ferrocarril que se venden para clientes americanos en Europa no son nada competitivos y resultan inamortizables, ya que los trenes más rápidos tienen muchos suplementos. Hay países como Suiza donde pueden ser útiles pero en lugares como Hungría y Chequia los billetes ya son baratos, e incluso en Italia.

3. ¿DEBO CONTRATAR EXCURSIONES ORGANIZADAS?

Únicamente si no hay otro remedio o bien el turista cuenta con una abultada cuenta bancaria. Siempre se puede ir por libre a mejor precio.

Por ejemplo,para el caso de Madrid, la visita del Palacio Real de Aranjuez con agencia sale casi por 50 euros por cabeza, incluyendo transporte y entradas. Si vamos en tren de cercanías el costo baja a los 17 euros por persona, contando con 8 euros de transporte y 9 de entrada, además de la ventaja de que podemos ir a la hora que nos apetezca. Naturalmente que si estamos en París y queremos ir a Versailles, el sistema es el mismo. También en el caso de Madrid, una excursión guiada en autobús sale por 50 euros y si vamos en tren de alta velocidad el costo baja a los 20, yendo y viniendo cuando nos apetezca.

Otra casuística es que tengamos solo un par de días en Viena y queramos tomar el autobús turístico que pasa por todos los monumentos importantes, para lo cual sencillamente se pide el folleto y podemos hacer la ruta tranquilamente andando, solo siguiendo el recorrido marcado. Un billete de transporte público de un día sirve para lo mismo y cuesta menos. Si vamos en grupo de cuatro personas, se compran dos billetes y durante la mañana una pareja hace el circuto para pasarle los billetes a la otra pareja durante la tarde, aprovechando así el dinero al máximo.

4. ¿HAY PAÍSES MUY CAROS Y MUY BARATOS?

Por supuesto. España está entre los más baratos, sobre todo para beber, comer y dormir, con una calidad de alojamiento superior a la del resto del continente. Si nos vamos a los países nórdicos (Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia) los costes de alimentación se disparan exponencialmente hasta límites casi delictivos.

Los hoteles suizos son de lo más mediocre y los de Inglaterra y Francia compiten a ver quién ofrece la habitación más pequeña. Si nos vamos al norte del continente desaparecen sábanas, mantas y colchas en favor de la funda nórdica con relleno.

Existen ciertas incoherencias desconcertantes. Los cafés en Italia no solo son muy buenos sino también muy baratos, pero la cerveza tiene precios de droga ilegal. En cambio, Alemania tiene la cerveza más barata que el agua mineral y países baratos como Polonia cobran el café como artículo de lujo.

Probablemente el único país que compite con España en calidad y precio sea Portugal. La calidad del alojamiento es elevadísima y la limpieza es líder en el continente. Los precios de la comida son baratos y no hace falta hablar en portugués porque ya se ocupan ellos de hablar español. Ojo porque los portugueses no se parecen en nada a los brasileños y curiosamente tienen bastante más que ver con los chilenos. Lo único menos positivo es que el país resulta pequeño.

Curiosamente países con un elevado nivel de vida como Alemania tienen unos costos muy llevaderos para el viajero, exceptuando el transporte público. Desgraciadamente se trata de un país donde el trato es extremadamente frío para con el visitante, aunque sin llegar a los extremos de los países que fueron comunistas y cuyos habitantes llevan un enfado permanente en el rostro.

Siempre se puede combatir la carestía eligiendo alojamientos que eviten el cogollo de los núcleos turísticos saturados. No necesitas dormir en Venecia y puedes quedarte a dormir en Padua por la mitad del coste, yendo y viniendo en el día por menos de 7 euros y en media hora de viaje por sentido.

También puedes traer artículos que son baratos en tu país y venderlos a los europeos. Basta con traer el límite máximo legal  de cigarrillos de marca famosa para ganar algo de dinero. Una cajetilla en Francia vale 7 euros y si las vendes a cinco euros aún tienes mucho beneficio. Para eso no se puede ir ofreciéndolo por la calle sino tener la operación previamente acordada. No se trata de hacer contrabando.

¿ME BASTA CON EL INGLÉS PARA COMUNICARME DONDE NO HABLEN ESPAÑOL?

Pues no. No se confíe

Supongo que siempre habrá oído que el inglés abre todas las puertas en el extranjero, pero eso no es cierto. Fuera de los mejores hoteles de las ciudades más importantes, sí existen personas que hablan inglés, sobre todo los jóvenes, pero usted no puede pretender que todos los suizos hablen inglés cuando ya tienen tres lenguas oficiales en su país y los suizos que hablan italiano no hablan francés, mientras que los que hablan alemán tampoco saben nada de italiano.

Obviamente en zonas de turismo internacional de masas, tipo Canarias en España, el inglés es un gran salvavidas si no hablas español. El uso masivo del inglés se da en países nórdicos, a partir de Holanda hacia arriba, pero en países que fueron comunistas se habla más bien poco o nada en cuanto te alejas unos kilómetros de la capital.

A los franceses no les gusta nada utilizar el inglés y hay que manejar algo de francés para disfrutar del país. A los portugueses les encanta usarlo y lo hacen muy bien. Pero para moverse por Italia es mejor chapurrear italiano.

Como consejo general, no de por sentado que todo el mundo sabe inglés y mucho menos que le vayan a atender en esa lengua. En Hungría prefieren el alemán, por ejemplo.

Y recuerde que aunque usted sepa francés, los belgas de la región de Flandes prefieren no hablarlo. También puede ocurrir que en Cataluña haya cartas solo en catalán sin traducir al español.

Prometo continuar con esta guía en próximas entregas. Estoy abierto a los comentarios y sugerencias por correo electrónico.

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