
Hace ya unos meses que visité esta famosa cueva recientemente abierta al público. No hay pinturas prehistóricas pero sí maravillosas (de verdad) formaciones geológicas. La visita vale los 9 euros que cuesta la entrada y es todo un espectáculo.
Se accede por una carretera empinada y serpenteante como pocas para llegar a una zona de recepción de visitantes algo escueta. Hay que ir con la entrada reservada o nos arriesgamos a quedarnos en la puñetera calle por improvisadores.
Se accede cómodamente desde la A-8 por la salida "Los Tánagos". Ojo porque en la cafetería de color azul ubicada estratégicamente al lado de una de las rotondas te venden las entradas sin sobrecoste y te informan de la afluencia.
La web oficial es muy buena y la veremos pulsando sobre el logo. No se le ocurra volver de Cantabria sin verla. Tendrá que dar una excusa muy buena...

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